lunes, 12 de mayo de 2008

CRÍTICA Y UTOPÍA.


Hoy he hablado con Juan Mayorga, uno de los autores teatrales más prestigiosos en la actualidad, autor de La paz Perpetua. La entrevista ha sido extensa y enriquecedora. Me he quedado sobre todo con dos adjetivos que ha atribuido al teatro: Crítica y utopía.
El teatro es crítica y utopía, me ha dicho. Crítica porque realiza una visión del mundo, nos la coloca ante los ojos para que reflexionemos, para que nos demos cuenta del lugar en el que vivimos y cómo vivimos y Utopía porque a partir de ahí, comienza nuestro trabajo. El trabajo de cambiar el mundo, hacerlo mejor, más habitable, más justo. Esta Utopía no es algo que no pueda ocurrir... que es lo que siempre relacionamos con esta palabra... es algo lejano quizá, poco probable, pero por lo que hemos de luchar, nuestro objetivo en la vida, nuestro porqué... es hermoso ¿no?
El teatro es Crítica y Utopía...
Cuando concluí la entrevista, recordé una de las películas que más me han gustado y que recuerdo con tremendo cariño: Caballero sin espada. En ella James Stewart luchaba con el arma de la honradez contra la especulación, la corrupción, el engaño, la maldad... Era ésta una lucha parecida a la de David contra Goliat... en el transcurso de la película, casi al comienzo, él (su personaje) decía que su vida se regía por una frase que le había dicho su padre y ésta era: LAS CAUSAS IMPOSIBLES SON LAS ÚNICAS POR LAS QUE VALE LA PENA LUCHAR... Es difícil hoy en día regirse por una frase, por un sueño como éste... pero al menos hay que intentarlo... hay que intentar ver más allá de lo que la cotidianidad nos muestra que es bien poco... hay que soñar... hay que ser críticos para a partir de ahí luchar, vivir por una utopía, nuestra utopía... poco probable quizá pero no imposible...