jueves, 26 de junio de 2008

REFLEXIONES PSICO-JURÍDICAS...

Llevo oyendo desde hace algunos meses iniciativas con el fin de endurecer determinadas leyes, de aplicar leyes íntegras, de reformar códigos con el fin de aplicar la pena de muerte o la cadena perpetua... Soy testigo de la recogida de firmas y adhesiones... no sé si estoy en la posición correcta o no, pero no he firmado ningún papel ni me he adherido...

Se dice que el fin u objetivo del sistema penitenciario es reinsertar al delincuente... nunca ha sido cumplido tal fin. La cárcel o las medidas coercitivas no reinsertan a nadie, y creo que el mismo sistema ha hecho bien poco para ello... por otra parte creo que la búsqueda y consecuciòn de ese fin es más oneroso que la mera ejecución de una pena por un tiempo determinado... es más caro, se requiere más esfuerzo, más dedicación... es una apuesta por el ser humano... un ser en el que dudo, se crea...

Sinceramente estimo que lo más efectivo, lo más humano, lo más indicado, en fin, es la educación y la cultura. Educación y cultura desde la más tierna infancia, desde el círculo familiar. Esto es lo único que puede variar nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro.

Siempre he pensado que al derecho le falta humanidad y concreción. No podemos pretender que una ley que es absolutamente general contemple nuestro caso concreto y atienda a nuestras circunstancias... Al derecho le falta humanidad y psicología y por ende al ordenamiento jurídico por el que nos regimos también.

No creo que el endurecimiento de penas sirva para nada... la cultura, la educación ésos son los caminos que hemos de recorrer, aunque requieran más esfuerzo, aunque puedan ser más onerosos...