sábado, 28 de junio de 2008

OTRA PERSONA MARAVILLOSA...



"El circo como un animal perseguido, se refugia hoy en el único lugar que le queda para vivir: La reserva de nuesra propia imaginación, la capacidad para soñar y enamorarnos que nos queda, en medio de un mundo cada vez más tecnificado y frío" (Bestiario de circo)

"Ahora que sobrevivo sin tus ojos
sencillamente porque
no estás aquí para mirarme,
recurro a mis bolsillos
y descubro que guardo en ellos
todavía, el calor
de alguna de tus manos..." (Las letras de tu nombre)

"Escribir paradójicamente
(te) me convierte en una isla inexpugnable
(y creemos que) los versos
son puentes o barcazas
en las que lo secreto cruza el mar;
pero no hemos contado
el número de ahogados,
ni los ciegos que perdieron el
rumbo, ni los náufragos que
habitan en el fondo de los versos..." (Y amarte, sin saber)

"El poeta constata a su manera
que la vida no le es indiferente..." (Y amarte, sin saber)

Sabía que Pepe Viyuela era una persona entrañable, sencilla, humana... Tuve la oportunidad de hablar con él hace unos dos años, cuando en el Teatro Español de Madrid daba vida a "Armengol". Descubrí a un hombre comprometido, magnífico conversador, amable... esta mañana, hablé con él nuevamente por la publicaciòn de su tercer libro y segundo de poesía Las letras de tu nombre y he vuelto a redescubrir a la persona (isla inexpugnable) que desde su orilla, sabemos acogedora, inmensa, iluminada y dispuesta a ser habitada por la risa, por la humanidad y por la misma generosidad que respiran todas sus palabras... el 23 de julio se estrena en Mérida Miles Gloriosus; él estará en ese proyecto, cortito, pues sólo girará hasta el mes de septiembre... ¿por qué?... esas cosas inexplicables de las que nos lamentamos...
Pepe Viyuela es otro de esos seres maravillosos que habitan el universo maravilloso del teatro... de la interpretación... del arte... de ese universo que quizá en un sentido práctico (tal y como vivimos hoy en día) sirva para poco... y sin embargo nos hace más humanos, mejores... ése es su valor... incalculable... como afirma el mismo Viyuela: "son esas cosas que "ellos" no pueden calcular, de las que "ellos" no pueden apropiarse, esas cosas que son enteramente nuestras... esas cosas que por eso mismo siguen siendo nuestras..."