miércoles, 22 de febrero de 2012

La canción más triste del mundo...

... Para Alberto Ruíz Gallardón... Y para todo el mundo...



... No me abandones,
hay que olvidar,
todo se puede olvidar,
lo que ya se fue
olvidar el tiempo
de los malos entendidos,
Y el tiempo perdido,
a saber cómo...
olvidar esas horas
que mataban a veces,
a golpes de por qué,
el corazón de la felicidad...
No me abandones,
No me abandones,
No me abandones...
Yo te ofreceré
perlas de lluvia,
venidas de países
donde no llueve...
yo escarbaré la tierra
hasta después de mi muerte,
para cubrir tu cuerpo
de oro y luz...
Yo haré un reino
donde el amor será el rey
donde el amor será la ley,
donde tú serás la reina (o el rey)
No me abandones,
no me abandones,
no me abandones...
No me abandones,
yo te inventaré
palabras imposibles,
que tú comprenderás
yo te hablaré
de aquellos amantes,
que vieron por dos veces
sus corazones arder,
Yo te contaré,
la historia de ese rey
que murió por no haber
podido encontrarte...
No me abandones...
No me abandones...
No me abandones...
Acaso no se ve a menudo,
resurgir el fuego
del antiguo volcán
que se creía demasiado viejo,
Acaso no existen tierras quemadas
que dan más trigo
que el mejor de los abriles,
Y cuando llega la noche
para que el cielo arda,
el rojo y el negro,
acaso no se unen?
No me abandones...
No me abandones...
No me abandones...
No me abandones,
No lloraré más,
No hablaré más,
me ocultaré ahí
para mirarte
bailar y sonreír,
y para escucharte
cantar y después reír,
déjame convertirme en
la sombra de tu sombra,
la sombra de tu mano,
la sombra de tu perro...
No me abandones,
No me abandones,
No me abandones...