sábado, 2 de agosto de 2008

DECIR "NO"...

... Por una vez dijo "NO"... no estaba demasiado habituada a esa palabra a ese sentimiento de independencia y dignidad que lleva consigo esa palabra, esas dos letras inocentes, simples y escuetas... con un enorme poder...
... Por una vez dijo "NO"... y le quitaron el derecho moral a pronunciar esa palabra... y le lanzaron de forma indirecta (pues aquéllas no tenían la sana costumbre de ir con la verdad en los ojos, en la cara, en la mano...) infinidad de "amenazas"... de juicios sobre la bondad o no... de insultos sobre la nobleza... de censuras sobre el poder de decidir...
... Por una vez dijo "NO"... y se sintió mal... no tenía costumbre... y le dolió la falta de humildad de quien pide por comodidad, por prepotencia y "cara dura", dejemos de utilizar eufemismos...
... Por una vez dijo "NO" y los dejó sin palabras por un momento... y les puso cara a cara frente a sí mismos... y les recordó algo doloroso y es que su derecho acaba donde empieza el de la otra persona...
... Por una vez dijo "NO" se sentía con pleno derecho a decirlo... se sentía con la legitimidad absoluta de quien rechaza la soga que pretenden imponerle sin ningún razonamiento justo, legal, leal...
... Por una vez dijo "NO" y aún no se explica cómo aquellos siguen pensando y sintiendo que lo merecen todo...
... Por una vez dijo "NO" y aún no llega a entender cómo aquellos no se dan cuenta de que los demás no están a su servicio...
... Por una vez dijo "NO" y creyó que había hecho bien, que era justo... sobre todo para aquellos que estiman que la justicia es lo que les llega elaborado a su medida, a su interés, a su conveniencia...
... Por una vez dijo "NO" y... no existe la justicia, ni el bien, ni el mal... pues somos muchos los que pronunciamos esas palabras, reclamamos sus vibraciones y reflejos... son muchos los que piden, reclaman, reivindican "su" justicia, "su" bien, "su" verdad...
... Por una vez dijo "NO"... porque pensó "NO", porque la palabra que salió de sus labios fue "NO" y porque "NO" quería hacerlo... entre otras cosas porque quien reclamaba el "SÍ" no lo merecía... (al menos eso pensaba ella y no hay nada, de momento, que le haga pensar de otro modo)