domingo, 27 de julio de 2008

EN LOS JARDINES DE SABATINI...


No me apetecía demasiado ir... un pequeño inconveniente de los espectáculos que forman parte de la programación de Los Veranos de La Villa es que son "nocturnos". Una no está "motorizada" o "Vehiculizada"... es decir, que una servidora usa "los piececitos" o el transporte público... y ya se sabe, entre que es verano y la frecuencia es menor y que a partir de ciertas horas tienes que esperar minutos y minutos y horas y horas hasta que pasa el siguiente "autobús", "tren", "metro"... no me apetecía, vaya...
El espectáculo daba comienzo a las 22:00 horas; concluía más allá de las doce de la noche... y en mi mente veía una eternidad para volver a casa... aún así, vencí mi apatía y fui... y me sentí bien... supongo que el entorno (no saben nada los monarcas...) repleto de árboles... de naturaleza... me hizo sentir tan bien... como si no necesitase nada más para ser feliz, para olvidar el día a día cotidiano, vestido de stress y monotonía... supongo que el ser humano no deja de ser más que naturaleza y su lugar está con ella, a su lado, a su cobijo y en su regazo... desarrollar nuestra vida entre aparatos técnicos y edificios interminables es un poco vivir de un modo artificial y en cierta forma insano...
Las horas que permanecí entre los árboles de los jardines de Sabatini, entre el aroma a hierba húmeda fueron una especie de paréntesis, como esas vacaciones que unos sueñan (yo misma, no me voy a excluir) en un lugar paradisíaco, sin nadie alrededor... sólo una persona (yo misma o tú que lees) y el mar, o una inmensidad de verde, o una casa repleta de luz y el silencio o una casa repleta de luz y música... o un espacio infinito y la tranquilidad de un tiempo que por una vez se para, nos mira, nos sonríe y nos permite tomar aire, respirar un poco, llenarnos de energía para volver a nuestra particular selva de edificios grises, interminables, rutinarios y ondas magnéticas...
A propósito, lo que vi en Los Jardines de Sabatini vi "El año pasado por agua" de Chueca y "La Revoltosa" de Ruperto Chapí, a cargo de La Compañía Ópera Cómica de Madrid.