lunes, 11 de junio de 2012

... muletas y plantones...

Siempre he respetado a quien camina "con muletas". Antes de juzgar, siempre he intentado preguntarme el porqué de "esas muletas". He leído muchos libros para saber cómo funcionan "esas muletas" en el ser humano... Claro, las hay "ilegales" y "legales" o "prescritas por los médicos"...
Como buena observadora, también me observo, y últimamente me veo distinta. Lo exterior no me afecta de igual manera. Camino con más seguridad, a pesar de que a mi alrededor no hay "ningún brote verde" que pueda regalarme un poquito de esperanza... Tal vez esa esperanza nace en el propio ser humano, la crea el propio ser humano y de un modo u otro estoy aprendiendo a elaborarla...
Digo todo esto, porque a pesar de que uno no deja de ser quién es, a pesar de que a uno le siguen molestando casi las mismas cosas que hasta hace más de un mes, su reacción es diferente, la manera de demostrar esa molestia o fastidio es diferente... Aunque el fastidio es más o menos el mismo... Y la pérdida de la ilusión es prácticamente igual a la que se hubiese producido sin que la consabida muleta hubiera sostenido su ánimo.
Me molesta que tan sólo dos horas antes alguien tire por la borda un plan... Me molesta que me dejen a medio camino, como si tal cosa... Me molesta que alguien diga "otra vez lo planeamos con más días" cuando hace una semana sabíamos la fecha de ese plan... Me molesta y creo que no es correcto... Pero de todos modos, siento que no me ha afectado demasiado... Al contrario, aproveché para dar un paseo por Madrid, meterme en un Outlet y comprar unas cositas... Eso sí, el próximo día iré si me apetece y si dos horas antes "me proponen algo más interesante" sin ningún reparo diré "comed sin mí, me ha surgido un imprevisto que no puedo salvar..." Pero de buen rollo, es lo que tiene estar bajo la influencia de "las muletas" prescritas por el médico...

PD- Ya lo hice... Y es que, en el fondo, hasta la persona que mejor puede caernos, va a lo suyo... Y quizá sea normal.