viernes, 23 de agosto de 2013

Un nuevo año.

... Pronto cumpliré un año... He decidido que el 27 de agosto sea también mi cumpleaños, al fin y al cabo, ese día volví a la vida, al hacerme unos análisis y descubrir qué era lo que me pasaba, qué era lo que me estaba matando, que era lo que hacía de mí una sombra... El 27 de agosto cumpliré un año... aunque para llegar a él haya atravesado un desierto... un desierto por los desengaños, por los sinsabores, por las omisiones, por la realidad de un ser humano que no es...

Esta semana, me he llevado alguna que otra sorpresa triste... aunque también he tenido tiempo para sorprenderme agradablemente...

... Qué fácil es hablar, qué fácil es decir "te aprecio" "te recuerdo" "te quiero"... qué fácil es decir "eres como una hija"... qué fácil... y también qué fácil es descubrir que todo es mera palabrería...

... Lo extraño es que no he estado nerviosa, un poco sí, pero no muy muy nerviosa... he estado triste... será porque es triste descubrir que ese refrán que dice "tanto tienes tanto vales" es del todo cierto...

... Y yo, ahora mismo, según ese refrán, valgo muy poco... Y por eso, será que casi nadie se ocupa en preguntarme "qué tal estás, cómo lo llevas, te invito a tomar algo, necesitas algo..."

... Pero pronto cumpliré un año, un año de prórroga, un año de una nueva vida en la que he de aprender a valorar sólo lo que tiene valor... a valorar las cosas más simples, más sencillas, a valorar a quien me valore, a querer a quien me demuestre que me quiere... y a ignorar a quien sólo se ocupe en decirme "te quiero"... porque eso no se dice... eso se demuestra.