viernes, 22 de marzo de 2013

Marzo...

Nunca me ha gustado este mes...
Siempre he sentido que algo malo podría ocurrirme, que algo malo podría ocurrir a los que estaban cerca de mí...
Estos días son un cúmulo de conmemoraciones, de recuerdos, de momentos, de sensaciones que vuelven a mi cabeza, a mi corazón, a mi presente... como si nunca se hubieran ido... como si siempre hubieran estado ahí, aquí, a mi lado... aún antes de suceder...
Estos días me siento rara, más sensible de lo habitual, más proclive a la emoción y al llanto, a la añoranza, a la nostalgia... A sentir más si cabe cualquier gesto, cualquier sorpresa, cualquier mirada, cualquier sonrisa...
Estos días no son los mejores para mí... Y esta sensación no me conviene...
... Una amiga me ha dicho que, si quiero, irá conmigo al cementerio... la sensación que me ha producido ha sido tan desagradable... que todavía hoy no sé si iré a ese lugar tenebroso y solitario... Quizá no vaya... No, no iré... El recuerdo y la memoria están en todas partes, no sólo en las frías letras de una lápida...