jueves, 11 de octubre de 2012

... Esta tarde me sentí feliz...



Esta tarde he tenido una sensación mágica. Hacía mucho tiempo que no me sentía así. Me he sentido feliz, una felicidad que me llevaba a pensar que todo podía ser posible y positivo para mí. Que rápidamente me llamarían para presentarme al tribunal médico, que enseguida encontrarían un riñón para trasplantármelo, que todo saldría bien y que encontraría un trabajo que me realizaría como persona...
Pocas veces me he sentido así... Tal vez sea por lo que me ponen en la diálisis: El segundo filete de hierro, semanal y el aumento de la EPO... Además de la purificación sanguínea, claro. Quizá, todo ello ha conseguido que mi hemoglobina suba como la espuma...
Esta tarde iba en la ambulancia pletórica... y eso que hace una semana más o menos, le propuse a la nefróloga reducir la dosis de la Paroxetina. Los antidepresivos son la leche, quizá sea eso mismo lo que ha hecho que me tome tan bien esto que se me ha venido encima... Pero, por otra parte, en otros aspectos, no son tan favorables... (y no voy a decir más... ¡No os lo voy a dar todo masticado!)
... Pues con reducción antidepresiva y todo, esta tarde me he sentido feliz... La sensación de que mi vida está pendiente de un hilo, en suspenso por la doble o triple espera que estoy experimentando, desaparecía cediendo su lugar a una sensación maravillosa... Todo puede ser posible, todo va a salir bien...