martes, 4 de agosto de 2009

... UN CONOCIDO, DESCONOCIDO...

... Nunca puedes decir, afirmar, asegurar... que conoces a una persona...
... La sorpresa siempre te acompaña de una forma silenciosa. Un día, sin avisar, decide hablarnos para dejar ante nuestros ojos una frase nueva, un nuevo enfoque de una realidad que siempre estuvo ahí; si bien, imperceptible, inexistente... o simplemente discreto...
... El nuevo rostro de esa realidad nos decepciona... y no nos queda más remedio que reconocer aunque nos duela, que no conocíamos del todo a aquel en que una vez confiamos, del que una vez solicitamos su consejo...
... Es un nuevo rostro en una cara conocida...
... Es un nuevo matiz, un matiz que no nos gusta, dentro de un todo que ahora mismo no reconocemos...