domingo, 27 de diciembre de 2009

... ES DIFÍCIL DEJAR DE SER QUIÉNES SOMOS...

... En el fondo, no podemos dejar de ser quiénes somos, aunque en algún momento la ira, la rabia o la impotencia nos nuble la razón, nos la quite y la esconda en el lugar más recóndito de nuestro cerebro...

... En el fondo, no podemos dejar de actuar tal y como sentimos... porque aunque pretendamos dejar de estimar, de sentir afecto... el corazón va por libre y no se atiene a razones objetivas, ni datos concretos, ni competencias desleales...

... En el fondo, no podemos desoír lo que el "alma" nos dicta... y aunque un borrón manche el diario que escribimos cada jornada; en los momentos cuyas letras se trazan con mayúsculas, actuamos tal y como somos... porque la humanidad no desaparece aunque a veces lo deseemos... porque el noble sentimiento de "padecer con" es innato a un ser que, según dicen, ha evolucionado...

... En el fondo... la deslealtad no es tal cuando el dolor cubre el rostro de aquel que una vez fue objetivo de aprecio y estima... y aunque sus motivaciones, sus porqué, sus objetivos y sus impulsos obedezcan al interés... Yo no puedo dejar de ser quién soy y a veces, fugazmente, todas esas cosas se me olvidan...