lunes, 28 de junio de 2010

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No sabe el abducido que lo es, hasta que observa el paisaje, situado más allá de la frontera...
No sabe el manejado que lo está, hasta que intenta probar la libertad y no es capaz de saborear la intensidad de su significado...
No sabe el hipócrita que los demás ven su verdadero rostro, hasta que su cerebro deja de distinguir dónde está la verdad y dónde espera la mentira...
... Y no es rabia, no es rencor, no es tristeza, no es temor, no es envidia, no es impotencia... es el ánimo reivindicativo de quien sintió hace más de veinte años que aquél no era su sitio, ni sus "moradores" sus amigos... que nunca lo había sido, nunca lo habían sido...
... La vida a veces nos conduce por caminos que no elegimos. Sin embargo, cuando podemos hacerlo, cuando conseguimos mirar hacia otro lado... Miramos y es entonces cuando VEMOS...