sábado, 29 de septiembre de 2012

... Más días lluviosos...

... Quizá lo que necesite sea hacer cosas, porque esperar no es bueno... Y espero tanto...

Por lo pronto me he inscrito en un taller de cine, llamado "Mujer e igualdad".
Me ilusiona, es algo diferente, sólo son los martes, cuatro martes, creo; pero quién sabe, después de este taller pueden venir algunos más ¿no?
Supongo que veremos una película y después debatiremos sobre ella, puede ser interesante...

Necesito ocupar mi tiempo... Y qué paradoja, el teatro no me es suficiente... supongo que la lista de prioridades ha variado... Recuerdo que hace unos meses me entristecía enormemente pensar que nunca más trabajaría en radio o en algo que tuviera que ver con el periodismo... Ahora eso me da igual, lo he asumido tan bien como que tres días a la semana los tengo perdidos al lado de una máquina que me "ha resucitado"... Por lo tanto, no los tengo perdidos ¿no?...
Me da igual si nunca más me pongo ante un micrófono, me da igual si nunca más me pongo ante una mesa de control... Me da igual... Y en el fondo creo que esa indiferencia es un método de defensa ¿no? Lo veo todo tan lejano... Y veo tan lejano el tiempo en el que me ponía ante una mesa de control y todo lo que a su alrededor pasaba...

Estos días nublados no son buenos, al menos para mí... Y no es algo que me ocurra ahora especialmente... Nunca me han gustado los días nublados y lluviosos... Nunca...

viernes, 28 de septiembre de 2012

... Me siento extraña...

... Llevo unos días sintiéndome rara... Teniendo la impresión de que algo va a acabar irremediablemente... En cada palabra leo un adiós, en cada gesto vislumbro una despedida, en cada sonrisa un alejamiento incontestable...

... No sé, tal vez sea el otoño... Tal vez sea, como alguien me comentó hace unos meses, que cuando comienzas algo, te da igual todo y cualquier cosa es inmensa... Pero cuando ese algo avanza, lo vas viendo como realmente es... Y deseas que los minutos se alarguen y que los momentos especiales sean distintos y deseas hacer otras cosas y deseas ir a otros sitios... Y deseas sentir que verdaderamente están por ti...

... No sé, tal vez sea que desde mi último capítulo estoy más vulnerable, más sensible y quiero que me mimen, que se preocupen por mí, que me abracen, que me quieran...

... Llevo unos días sintiéndome rara... Deseando que esa impresión no sea real ... No es cierta... No es real esa impresión... Me encantaría que me dijeras que no es verdad esa impresión... Dime que no es verdad...

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Para haber estado a punto de "estirar la pata"...


... No me recuperé mal del todo ¿no?...

martes, 25 de septiembre de 2012

... SIEMPRE ME QUEDARÁ EL TEATRO.

Mañana es el pase de prensa de "Sonrisas y Lágrimas". Y ahí estaré...


...

He sentido que alguien me ha dicho adiós, esta mañana...
Un adiós afable... Son los peores, los adioses edulcorados y sonrientes...
Un adiós siempre es doloroso y lo hace más doloroso cuando viene acompañado de dádivas generosas y obras de caridad...
He sentido que alguien me ha dicho adiós, esta mañana...
... Y me está doliendo tener que decirlo yo también...

domingo, 23 de septiembre de 2012

¿Qué somos Amantes o Amad@s?

"¿Qué es el amante; qué, el amado? Su diferencia no es de Cantidad, sino de Calidad. En toda relación amorosa hay, en último término, un devoto y un dios, un esclavo y un amo. Hay quien rompe a hablar y quien responde.
El papel de amante y el de amado nada tienen que ver con la postura física: es algo interior y más trascendental, algo invariable hasta la muerte.
El amor es como una comedia, bien o mal escrita, y todos nacemos con los papeles repartidos. Todos, al nacer, traemos debajo del brazo el papel de protagonista o de antagonista, el papel de amante o el papel de amado. No de una manera rígida. El amante también se siente correspondido y el amado también corresponde. Pero esencialmente cada uno ya sabe, al nacer, cuál es su papel. Tiene que aprenderlo con certidumbre, tiene que asegurarse. Por supuesto que ese amante y ese amado luchan por el protagonismo de la comedia. Pero cada uno sabe cuál es su papel en esa batalla incruenta, en esa hermosa batalla fingida tantas veces, del amor.
Se empeñan los que aman en actuar como si fuesen los amados. En que se les arranque, como a la fuerza, lo que están deseando otorgar. Es su doliente forma de mentirse. Desean colocarse en la posición del otro y empiezan entonces a perder realmente la partida. Existen seres dulces, tibios, a los que hay que mimar, ante los que hay que tomar la iniciativa. Bastante hacen ya con abandonarse al capricho de los otros; no se les debe exigir más que eso. Les llegará quizá el momento en que sean ellos los amantes y en que sufran lo que ahora hacen sufrir. Pero antes de ese momento no se les puede imponer lo que no sienten, de lo que apenas si caen en la cuenta. "Ah, sí", dicen y recuerdan vagamente que tienen una amante y se enorgullecen un poquito y responden, con cierto fuego o, mejor, sin desviar mucho la atención, a las caricias. Sin embargo, cuándo éstas son demasiado numerosas, demasiado insatisfechas, vuelven con hartura la cabeza, con un gesto de niño contrariado en los labios y el entrecejo fruncido, y se defienden pensando en otra cosa "Está bien, déjame leer un poco". Mientras al amante le sabe a sangre la boca y se desprecia a sí mismo, bien porque no sirve para hacerse corresponder, bien porque, a pesar de ello, no puede dejar de desearlo.

Fue un día en casa de Analía Gadé, inventé el juego del amor, que consistía en que cada uno decía cómo veía a los demás, si como amante o como amado. Hubo total unanimidad. Yo era el amado. Me vine a casa llorando. Me parecía un horror, me parecía que el juego era una mierda y que se había equivocado todo el mundo. Luego empecé a darme cuenta de que a lo mejor era verdad, que yo había sido el amado siempre; mal amado, insuficientemente amado, apresuradamente amado, pero el amado. Vi que habían intentado llenar mi piscina, mi gran capacidad de amor, con una tacita de café y había urgido este trabajo de amor, y al hacerlo, había adoptado una postura de amante. Y probablemente no lo he sido... Me debía haber resignado a ser amado. Luego ya me he resignado, sencillamente porque no he participado mucho en el asunto. De todas maneras, no he tenido suerte en el amor y tampoco he sabido hacerlo.

El amante tiene mejor prensa que el amado. El amante siempre dice: "Caramba, apostar la vida entera, que pongo yo en el tapete verde, contra tres duros que pone el amado, siempre es perder. Porque ¿Qué es ganar tres duros a riesgo de perder la vida?" Sí, pero es que el amante gana tres duros cada tres minutos. Llega un momento en que esa buena prensa hay que cuestionarla, porque el que está pendiente del amante es el amado. El amado es irremisible. Realmente, el amante se satisface con el amor conseguido y, a veces, de pronto, vuelve la cara hacia otra cosa y el amado se queda sin la luz, porque recibe la luz a través del amante. Yo estoy ahora muy de parte del amado: se le ha hecho injusticia. El amante, cuando se va, recoge toda la parafernalia con que había adornado al amado: las velas rizadas, las joyas, los mantos bordados, como una virgen sevillana, se lo lleva todo y se lo pone a otra imagen. Y se queda absolutamente desvalido el amado. Yo estoy con los perdedores y me parece que el amado puede ser el más perdedor en el amor..."
(Antonio Gala)

---Nadie como Antonio Gala para definirnos... para encontrarnos... para sabernos... ¿Qué somos en el amor: Amantes (no siempre ganadores ni con tan buena prensa) o Amados (No siempre perdedores, pues mientras dura el amor son los auténticos Dioses)?-----

sábado, 22 de septiembre de 2012

Víveme sin miedo....



Víveme.

No necesito más de nada ahora que
Me iluminó tu amor inmenso fuera y dentro
Créeme esta vez
Créeme porque
Créeme y verás
No acabara más

Tengo un deseo escrito en alto
Que vuela ya
Mi pensamiento no depende de mi cuerpo
Créeme esta vez
Créeme porque
Me haría daño ahora
Ya lo sé

Hay gran espacio en tú y yo
Cielo abierto que ya
Nos encierra a los dos
Pues sabemos lo que es necesidad

Víveme sin miedo ahora
Que sea una vida o sea una hora
No me dejes libre aquí desnudo
Mi nuevo espacio que ahora es tuyo
Te ruego
Víveme sin más vergüenza
Aunque esté todo el mundo en contra
Deja la apariencia y toma el sentido
Y siente lo que llevo dentro

Y te transformas en un cuadro
Dentro de mí
Que cubre mis paredes blancas y cansadas
Créeme esta vez
Créeme porque
Me haría daño una y otra vez

Sí, entra en mi realidad
Hoy yo tengo algo más
Que jamás tuve ayer
Necesitas vivirme un poco más

Víveme sin miedo ahora
Que sea una vida o sea una hora
No me dejes libre aquí desnudo
Mi nuevo espacio que ahora es tuyo
Te ruego
Víveme sin más vergüenza
Aunque esté todo el mundo en contra
Deja la apariencia y toma el sentido
Y siente lo que llevo dentro
Has abierto en mi la fantasía
Me esperan días de una ilimitada dicha.

Es tu guión
La vida mía
Me enfocas, me diriges
Pones las ideas

Víveme sin miedo ahora
Aunque esté todo el mundo en contra
Deja la apariencia, toma el sentido
Y siente lo que llevo dentro...