domingo, 31 de octubre de 2010

viernes, 22 de octubre de 2010

1936. Inmaculada Porcel.

Los campesinos, agachados sobre su labor, alzaron la vista al cielo cuando les pilló la sombra. Entonces vieron al dragón; recorrería el horizonte escondiéndose tras la línea de luz que esa noche extraña había dejado a salvo. Después vino el fuego. En procesión huían las ratas, los niños, las mujeres, los hombres con palos. Sólo quedaba en el pueblo un niño berreando. Junto a él, un bulto negro.
Cuenta el más viejo que la situación se instaló durante tres años y no fue mejor durante los siguientes. Ya no había llamas, sólo humo, silencio, algún gemido.

(Por favor, sea breve. 2) Editorial Páginas de Espuma.

lunes, 18 de octubre de 2010

Sol, fa, mi, do...

... A veces paseo alrededor de tu sombra... Acariciando un recuerdo adolescente...
... A veces camino sobre las notas de una canción de amor... Y el amor me toca dejando en mí siete abrazos, siete miradas, siete sensaciones...



... Y vuelta a empezar...

viernes, 15 de octubre de 2010

...

... No es azul el nombre que me mira,
... No es azul la voz que me despierta,
... No es azul el día que suspira,
... No es azul la habitación desierta.

... No es azul tu abrazo enamorado,
... Ni la luz que a ciegas me deslumbra.
... No es azul el tiempo demorado
... Ni el futuro de un ayer que se derrumba.

... No es azul la sombra que me abriga,
... ni el dictado cauteloso del destino.
... No es azul la farsa desabrida
... No es azul la huella de un cretino.

... No es azul, pero mi ser lo pinta.
... No es azul, pero mi voz lo siente.
... No es azul, pero tal vez exista.
... Es azul si de verdad se quiere.

lunes, 11 de octubre de 2010

... UN HOMBRE CON SU AMOR...




..Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero...